Recuerdo la espuma feroz
De tu risa
Mordiendo la vastedad de la
Avenida
Al atardecer de ámbar,
Batiendo contra los muros
Que ponían cerco a los años
De adolescencia y eternidad.
Recuerdo, oh Mar,
Tu pausado ondaje
Cuando mimoso y tranquilo
Permitías el anclaje
De los barcos que un día,
Atados a tu muelle,
Me brindarían el viaje
Para regresar después.
Recuerdo, oh Mar,
Cuando juguetón y coqueto
Bañabas mi cuerpo
—Infantil, asustado, incierto—
mientras cogía lapas, burgados,
cangrejos,
en la playa del Guincho,
bajo la mirada atenta de mi abuelo.
Te recuerdo y te vivo,
Oh Mar Atlántico y Palmero,
Cada vez que releo,
Cada vez que sueño,
Cada vez que revivo
Mi infancia,
Mi adolescencia,
Mis deseos...
Recuerdo, oh Mar mío,
También tus silencios,
Tu batir enorme,
Mi acostumbramiento;
Tu hablar eterno,
Mi silencio,
Tu insistencia,
Tu tozudez,
Mi quietud,
Mi silencio...
Recuerdo la caricia fuerte
De tus uñas;
Recuerdo los besos alados
De tus olas
...el salado sabor de tu saliva,
...el amargo sabor de mis lágrimas.
José Juan Pérez Pérez
(Del libro Tiempos y Espacios / Sin ira)